Prólogo
“A veces permito que los seres humanos se me acerquen. Tengo que aparentar que soy como ellos.”
“Los lavas, los vistes, los peinas, les pones corbatas, pero siguen siendo los mismos micos que cayeron del árbol.”
“A veces permito que los seres humanos se me acerquen. Tengo que aparentar que soy uno de ellos.”
“¡Estos humanos son incapaces de compartir su propio mundo!”
“¿Se dan cuenta, los humanos, de que las banderas son trapos de colorines pintados?”
“Alguien me dijo una vez: siempre vas contracorriente; y le respondí: no, es que voy por delante creando la corriente.”
“Nací hace casi treinta años de padres humanos y crecí infiltrado entre los humanos sin saber nada de la realidad.”
“Hasta que un día extraño, Galaea contactó conmigo…”
“Los humanos tienen muchos niveles de formas de vida: unos se preocupan por sobrevivir, otros por su próximo yate.”
“Unos creen que su vida ha sido plena si mueren con mucho dinero y tienen un entierro televisado.”
“Otros creen que su vida ha sido plena si han ayudado a otros humanos y dicen que mueren en paz.”
“Da igual, unos y otros igualmente se mueren. No tienen escapatoria. La muerte iguala el auténtico sentido de sus vidas: ninguno.”
“Entonces, ¿qué hace que los humanos continúen viviendo? Tras observarlos con detenimiento, ya lo tengo claro: el autoengaño.”
“Galaea es mi planeta de orígen. rodeado por tres lunas y en un sistema de quince planetas, tres de ellos habitados.”
“Galaea es el planeta de donde proceden los habitantes de los otros dos planetas habitados en el sistema Mokandor, que es como se llama.”
“Entre Galaea y la Tierra no hay distancia ni tiempo. En un instante estás en Galaea, en el siguiente en la Tierra.”
“Pero yo siempre había vivido ignorante de Galaea, no tenía ni idea de cuál era mi verdadero origen. Creía que era humano.”
“Entonces llegó el día en que Galaea se mostró y me definió correctamente: yo no era humano, no era como los demás.”
“Quien me abrió los ojos sobre mi destino y Galaea fue una joven de cabellos lilas y largos, dentro de mis sueños.”
“Algunos me toman por loco. Dudan de la existencia de Galaea. Podría haberlo mantenido en secreto, una conquista en silencio.”
“Pero cuando las naves de Galaea lleguen a los cielos de la Tierra, los que duden serán los primeros en caer, jajaja (risa malvada).”
“¿No son naves espaciales eso que se ve en el cielo? ¡Alguien me dice que son nubes! ¡Ja, son las naves de Galaea que ya llegan!”
“¡Venid a mí! ¡Venid a mí! ¡Venid a mí! ¡Soy el que os mostrará el camino hacia la Tierra, soy vuestro guía en este mundo durmiente! ¡Venid a mí!”
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